Las recientes nacionalizaciones de parte de YPF y Red Eléctrica Española por los gobiernos argentino y boliviano ha puesto una vez más sobre el tapete el viejo debate acerca de si las multinacionales tienen patria y los gobiernos deben salir en su defensa ante cualquier agresión exterior.
Mientras las tesis empresariales defienden que las grandes corporaciones generan riqueza y empleo en sus países de origen, los detractores sostienen que los únicos beneficiarios de estas macrofirmas son sus directivos y principales accionistas, entre los que suelen figurar fondos de inversión extranjeros, y que además, suelen evadir impuestos, y que la riqueza genera no dista en demasía con las ganancias que rentan de estos negocios.
Es necesario recalcar que se suele emplear el vocablo "expropiación", cuando sería más apropiado usar "nacionalización" o "compra", pues el país que emprende la acción emprende una decisión unilateral, pero al mismo tiempo asigna un precio a la entidad por adquirir.
YPF fue fundada en 1922 por el Estado argentino.
Repsol controla en torno al 57% de YPF, lo que la convierte en socio mayoritario y la que tiene el poder de control y gestión, pero no es el beneficiario neto de la actividad de YPF. El resto del capital es argentino privado y extranjero.
- A partir de los años treinta jugó un rol fundamental en la reestructuración de la economía argentina, que llegó a ser uno de los países más avanzados del mundo durante la posguerra, y atrayendo a gran parte de los refugiados por el conflicto.
- Tras la dictadura militar y la crisis estructural de los años 70 - 80, el gobierno de Carlos Menem la privatizó en 1992 al abrigo de las políticas provenientes de los organismos internacionales, en especial el Consenso de Washington (1990), al abrigo de la desaparición de los sistemas socialistas. Junto a esta privatización se emprendieron otras que llevaron a la gravísima crisis del año 2000, conocida como El corralito.
- La empresa terminó de privatizarse cuando Repsol se hizo con la mayoría de las acciones de YPF en 1999. Proceso que estuvo marcado por diferentes irregularidades y denuncias:
- YPF fue forzada a endeudarse en el exterior aunque disponía de recursos suficientes para sostener su propio desarrollo. Durante la dictadura pasó de tener una deuda externa de 376 millones a más de 6.000, y el dinero no fie destinado a actividades ordinarias de la compañía.
- La consultora Gafney&Cline devaluó la cantidad de reservas en la certificación previa a la privatización, por lo que el valor de la compañía se redujo. Poco después se hizo público el descubrimiento de "nuevas reservas" por valor de 15.000 millones de dólares que en realidad habían sido encontradas con anterioridad.
- Se vendieron acciones que no eran propiedad del Estado, sino de los trabajadores.
Además, Repsol no es una empresa técnicamente española, y menos todavía propiedad de todos los españoles, por mucho que antes fuera pública. Como aparece en su web, más del 50% de las acciones son de capital extranjero:
- 42%: fondos de inversión extranjeros gestionados habitualmente por grandes bancos
- 12,83%: CaixaBank (entidad financiera española)
- 10,8%: inversores minoritarios españoles
- 10,01%: Sacyr (empresa constructora española)
- 9,9%: fondos de inversión españoles
- 9,49%: PEMEX, empresa pública mexicana
Por otro lado, los beneficios que Repsol proporciona a la economía española que no concuerdan con su boyante situación empresarial. Declara en España el 25% de sus beneficios en todo el mundo, y en 2010 pagó impuestos por valor de 949 millones a un tipo impositivo del 26'8% (es decir, que ni siquiera llegó al 30% que le corresponde tributar en España). Repsol paga otro tipo de impuestos en los países donde opera (Argentina, Libia), pero también opera en paraísos fiscales, y su operativa financiera muy probablemente no se contabilice en España.
El crecimiento y desarrollo de Repsol (que debe mucho a la privatización de YPF) no es igual de beneficioso para todas las partes integrantes de la multinacional.
- Mientras los beneficios contables han crecido un 11'97% en el periodo 1998 - 2007,
- el salario de sus empleados sólo ha crecido un 1,71%, y el empleo un 4,84%.
Repsol, en la medida en la que es una empresa privada, sólo persigue maximizar el beneficio cortoplacista (para sus accionistas), por lo que sus estrategias empresariales no tienen por qué alinearse con la estrategia de desarrollo de la economía argentina. De hecho, esta es uno de los motivos que esgrime el gobierno de Kirchner para recuperar la empresa: poder usarla como un instrumento efectivo de desarrollo.
Fuentes:
1. http://politica.elpais.com/politica/2012/05/03/actualidad/1336070514_204611.html
2. http://internacional.elpais.com/internacional/2012/05/01/eldebate/1335895430_001010.html
3. http://economia.elpais.com/economia/2012/05/01/actualidad/1335887717_799794.htmlç
4. http://repsol.com/es_es/corporacion/accionistas-inversores/la-accion-de-repsol/distribucion-acionarial//
5. http://www.agarzon.net/?p=1796
6. http://www.agarzon.net/?p=1794
7. http://www.kaosenlared.net/component/k2/item/15210-catorce-preguntas-y-respuestas-sobre-repsol-ypf-que-no-aparecer%C3%A1n-en-los-medios-capitalistas-espa%C3%B1oles.html
8. http://www.atilioboron.com.ar/2012/04/espana-cual-espana.html
9. http://blogs.tercerainformacion.es/iiirepublica/2012/04/18/cuatro-parametros-sobre-ypf/
10. http://blogs.publico.es/dominiopublico/5101/repsol-no-es-espana/

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